Premian a una maestra con 1 millón de dólares por su labor educativa y sorprende con el uso que le dará al dinero


Una profesora y activista india fue reconocida con un millón de dólares por su labor educativa y social por estar al frente de una organización que ya abrió más de 800 centros educativos en diferentes regiones de la India.
Rouble Nagi obtuvo el Premio Global a la Enseñanza, uno de los mayores galardones educativos del mundo popularmente conocido como “el Nobel de la educación”. Sucedió durante la Cumbre Mundial de Gobiernos celebrada en Dubái, Emiratos Árabes Unidos.
Con su organización, la Fundación de Arte Rouble Nagi, se centró en facilitar el acceso a la educación formal a niños que nunca habían ido a la escuela, así como también apoyo académico a quienes ya estaban escolarizados.
El método de Nagi no es el tradicional. La educación que propone está basada en el arte, precisamente en la creación de murales educativos en barrios marginales que sirven como herramientas para enseñar lectura, escritura, matemáticas, ciencia e historia.
¿Qué hará con el millón? Nagi afirmó que invertirá el dinero obtenido del premio en la construcción de un instituto de formación profesional gratuita.
El Premio Global a la Enseñanza (en inglés, Global Teacher Prize) es un galardón internacional anual que reconoce a un/a docente excepcional por su impacto en el aula y en su comunidad. Lo impulsa la Fundación Varkey (Varkey Foundation) y se organiza en colaboración con la UNESCO.
Funciona por medio de una convocatoria global, se seleccionan finalistas y luego se elige un/a ganador/a.
Entre los ganadores más conocidos aparece, por ejemplo, Nancie Atwell (EE.UU., 2015), reconocida por su trabajo pionero en enseñanza de lectura y escritura; y Hanan Al Hroub (Palestina, 2016), que se volvió una figura global por su enfoque para educar a chicos marcados por la violencia, apostando a metodologías centradas en el juego y la contención emocional.
En los años siguientes también se destacaron perfiles que capturaron la atención pública por el contexto en el que enseñaban: Maggie MacDonnell (Canadá, 2017) por su labor en comunidades inuit del Ártico; Andria Zafirakou (Reino Unido, 2018) por su trabajo en un barrio multicultural de Londres; y Peter Tabichi (Kenia, 2019), un profesor y fraile franciscano.
Más cerca en el tiempo, el premio siguió coronando historias con impacto “de película”: Ranjitsinh Disale (India, 2020) fue destacado por iniciativas para mejorar la educación (especialmente de niñas) en entornos vulnerables; y Keishia Thorpe (EE.UU., 2021) ganó visibilidad por su trabajo con estudiantes migrantes y el acompañamiento para que accedan a oportunidades educativas.
Ya en 2025, el ganador fue Mansour Al Mansour (Arabia Saudita), reconocido por su visión inclusiva y su apuesta por un entorno de aprendizaje innovador.
Fuente: www.clarin.com



